La detención del ex jefe de la
Dirección de Inteligencia Militar (DIM) habría sido por la solicitud de
extradición que Estados Unidos hizo a Holanda (Aruba pertenece al Reino
de los Países Bajos) por la presunta colaboración del general venezolano
en las actividades de narcotráfico de las FARC

El poderoso general Hugo Armando Carvajal Barrios, alias “El
pollo”, el hombre que prestó “valiosos servicios” a la revolución
bolivariana y cerebro de la inteligencia venezolana fue apartado del
gobierno de Nicolás Maduro y enviado como cónsul a la isla de Aruba.
El general Hugo Carvajal, ex jefe
de la Dirección de Inteligencia Militar (DIM), fue detenido anoche en
Aruba, según el portal de noticias de ese país 24ora.com.
La detención de Carvajal, realizada por la Policía de Aruba, habría
sido por la solicitud de extradición que Estados Unidos hizo a Holanda
(Aruba pertenece al Reino de los Países Bajos) por la presunta
vinculación del militar venezolano con las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC). El funcionario venezolano podría ser
trasladado hoy mismo a territorio estadounidense.
El portal isleño indica que el general cuenta con un pasaporte
diplomático venezolano, pese a no tener todavía función oficial en
Aruba.
Carvajal, jefe del DIM de 2004 a 2009, fue designado por la
Cancillería venezolana como cónsul general de Aruba en enero pasado. Fue
hombre de confianza del expresidente Hugo Chávez, con el que estuvo
preso a causa del intento de golpe de Estado en febrero de 1992.
Este militar venezolano fue sancionado en 2008 por el Departamento de
Estado de los Estados Unidos por colaborar en las actividades de
narcotráfico de las FARC. Junto a Carvajal también fueron sancionados
Henry Rangel Silva y Ramón Rodríguez Chacín, actualmente gobernadores de
Trujillo y Guárico, respectivamente.
En junio Carvajal fue incluido una
lista de funcionarios venezolano que el Gobierno de los Estados Unidos quería sancionar
por su presunta vinculación en la violación de derechos humanos durante
las protestas registradas en Venezuela desde el pasado 12 de febrero.
En dicha lista, divulgada por el
Diario Las Américas de Miami,
destacaban nombres de peso dentro de la llamada revolución bolivariana
como la Fiscal de la República, Luisa Ortega Díaz, el presidente de la
Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, el ministro de Interior, Justicia y
Paz, Miguel Rodríguez Torres
El Mayor General no se fue con un discurso -como hizo el general Raúl
Baduel, cuando fue despedido por Chávez como un patriota para meterlo
preso después-, sino calladito. No es de extrañar, porque siempre se ha
mantenido en bajo perfil y ha guardado silencio. Si le gustara hablar
como el ex magistrado Aponte Aponte, que ha cantado como ninguno en el
FBI y en la DEA, no se hubiera mantenido el régimen, ni Maduro hubiera
heredado nada de nada.
Nunca dio declaraciones cuando tuvo sus
desencuentros con el presidente Chávez, que lo sacó y lo devolvió casi
simultáneamente de la Dirección de Inteligencia Militar, DIM, (cargo que
ejercía desde el 2004), porque le disgusto que descubriera el secreto
de su enfermedad, que para 2008 guardaba celosamente con Fidel y Raúl.
Carvajal fue el primero en enterarse, le dio seguimiento a los viajes
cada tres días del presidente a La Habana y lo descubrió. Maduro y
Diosdado lo supieron al mismo que tiempo que todo el país.
Chávez
le pidió que mantuviera el secreto y hasta hoy, que se sepa, ha sido
como una tumba, aunque fuentes de inteligencia aseguran que en varias
ocasiones “El pollo”, trato de negociar con los americanos como testigo
protegido, pero el problema era que su familia se encontraba en
Venezuela.
Carvajal tiene toda la información sobre Chávez y de
sus nexos con “el eje del mal”. Por supuesto, también sabe de cabo a
rabo los pasos de Diosdado, Maduro, Cilia y de Raimundo y todo el mundo,
porque es el “padre” de los servicios secretos venezolanos. Acumulo un
gran poder y aunque su talón de Aquiles es el expediente sustanciado por
el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, junto a otros
“narcogenarales”, por dirigir supuestas operaciones de narcotráfico y
facilitar las actividades terroristas de las FARC, seguirá siendo un
hombre muy peligroso.
En el DIM abortó alrededor de 10 intentos
de golpe de Estado contra Chávez, conoce los entretelones en la Fuerza
Armada y monto un aparato de delación interna para develar cualquier
intentona. Después que murió el Comandante, curiosamente, Carvajal no
detecto ningún otro intento de derrocar al gobierno, ni investigo más a
los militares.
Los cubanos siempre lo han tenido en la mira, en
primer lugar porque impidió que los agentes del G2 penetraran en el DIM,
y como sabe demasiado siempre ha sido candidato a ser sacrificado para
lavarle la mala cara a la revolución, embarrada por corrupción y
narcotráfico, como hizo Fidel Castro con el general Arnaldo Ochoa
-1989-, al que fusiló por narcotráfico y lo justifico como una
necesidad moral para reivindicar los principios de la revolución cubana.
Pero Carvajal tiene muchas cartas bajo la manga y no se iba a inmolar
como lo hizo Ochoa.
Si en Aruba, Carvajal hace lo mismo que
Aponte Aponte y Rafael Isea (ex gobernador de Aragua, ex tesorero y
hombre de confianza del difunto presidente), la coartada de Maduro será
negarlo y reafirmar su desconocimiento de esas actividades del gobierno
anterior y señalará que su administración está limpia de polvo y paja.
Los cubanos lo tienen todo calculado y no les importa si “El pollo” pía o
no pía frente a los agentes federales norteamericanos. Creen que se
quedara tranquilito en Aruba, aislado también de los militares de
todos los rangos, que desde hace tiempo trabajan por una transición y
están hoy más molestos que nunca.
El Nacional por Marianella Salazar