El momento de gloria de Alejandro Andrade llegaría en 2007 cuando fue juramentado como Tesorero Nacional.
, Alejandro Andrade dueño de Globovisión. los caballos que monta, valorados en varios cientos de miles
de dólares, en un sitio tan elitista como Wellington, Palm Beach,
Florida. Wellington no es el único exclusivo club que frecuenta Andrade,
que por cierto estuvo recientemente en la fiesta de un familiar de
Víctor Gil y Chepita en Estados Unidos.
Andrade,
junto a su testaferro, el dueño de La Vitalicia, se enriquecieron
robando las arcas públicas de Venezuela a través de la ilegal
manipulación financiera de colocaciones de dineros públicos en bancos
privados y de las divisas generadas por los ingresos petroleros, es
decir, el dinero de todos los venezolanos.
Andrade
abusó del difunto Hugo Chávez, y le crearon un mecanismo con
certificados en dólares como medio de financiamiento del PSUV, pero más
de enriquecimiento personal. De cada 100 dólares por operación, 10 iban
al PSUV y 90 a estos señores.
Me gustaría retar al
Presidente Maduro, asiduo lector de esta columna, a que indague sobre el
esquema ilegal sobre la base de certificados en dólares y manipulación
de la deuda externa del país. Aquí, como dijo el ministro Giordani,
“acabaron con las reservas internacionales”. Por eso el monje se opuso a
que el gobierno hiciera negocios con estos delincuentes. Pero el monje
perdió esa pelea en su momento.
Los que conocen al
Teniente Alejandro Andrade Cedeño desde sus humildes orígenes en Coche,
popular zona de Caracas, no salen de su asombro. Nunca imaginaron que
aquel joven que ocupó el discreto puesto 140 de su grupo (1987) en la
Academia Militar y vivía alquilado en las residencias militares de
Fuerte Tiuna, llegaría tan lejos, alcanzaría las posiciones que hoy
ocupa.

Alejandro Andrade participó en el intento de
golpe de 1992. Durante la campaña presidencial del candidato Chávez, se
desempeñó como su escolta y asistente. En 1999 ocupó el cargo de
subsecretario de la Asamblea Nacional Constituyente. En 2002 Chávez lo
nombró presidente del Fondo Único Social (FUS). Fue en esta institución
donde Andrade comenzó a relacionarse con el mundo de los negocios, y se
produjeron las primeras denuncias de corrupción. En 2003, Sergio
Sánchez, ex trabajador del FUS, denunció actos de corrupción en el ente.
Entre otras cosas, aseguró que el presupuesto del Programa de
Desarrollo Comunitario, que era de 10 millardos de bolívares de los
viejos, funcionaba como una “caja chica”. Meras migajas.
*Del negocio de Bandes que estalló en EEUU no se ha contado todo…
El
momento de gloria de Alejandro Andrade llegaría en 2007 cuando fue
juramentado como Tesorero Nacional y Viceministro de gestión financiera
del Ministerio de Participación y Desarrollo Social. Con la Tesorería en
sus manos y luego el Bandes, del cual es designado presidente a
mediados de 2008, consolida la estructura que, con la complicidad de
seudo banqueros y seudo corredores de Bolsa, le permitió la manipulación
financiera de las notas estructuradas y de las colocaciones oficiales,
que lo convirtió en una de las personas más acaudaladas del actual
gobierno.
En 2008, el diputado Ismael García
consignó ante la Fiscalía General una denuncia contra las operaciones
con notas estructuradas. Específicamente sobre los bonos de la deuda
externa que el Gobierno venezolano compró a Argentina, Ecuador, Bolivia y
Bielorrusia. En opinión del denunciante, le costaron al país entre 7
mil 500 y 10 mil millones de dólares.
Pero la oposición
no era la única a la que le intrigaba el nivel de vida de Alejandro
Andrade y, sobre todo, sus nuevas amistades.
Según
el mismo parlamentario, la policía política levantó un informe,
coordinado por el ex fiscal Daniel Medina Sarmiento -ex socio de Raúl
Gorrín y operador de Alejandro Castillo-, sobre Alejandro Andrade y
otros integrantes del gobierno, entre los que estaban Trino Alcides Díaz
(Superintendente de Bancos), Rafael Isea y Rafael Sarría.
En
su momento, el administrador de confianza de Andrade desde los tiempos
del FUS, José A. Obelmejías Machado (C.I. 10.351.073) también fue
denunciado.
Los negocios del “evangélico” Andrade:
Del
negocio de Bandes que estalló en Estados Unidos no se ha contado todo.
Las operaciones fraudulentas en Bandes se llevaron a cabo entre enero de
2009 y junio de 2010, lapso en el que la entidad financiera produjo
tres balances semestrales. Los dos correspondientes a 2009 están
firmados por el teniente Alejandro Andrade, presidente de la institución
para esa época, y el del primer semestre de 2010 está firmado por Edmée
Betancourt.
De manera que María de los Ángeles
González es sólo una pieza que recibió, o esperaba obtener, al menos
nueve millones de dólares en sobornos por realizar operaciones que
generaron gigantescas ganancias a Direct Access Partners (DAP), una casa
de bolsa ubicada en Nueva York.
DAP le vendía al
banco venezolano bonos con precios inflados o se los compraba muy por
debajo del valor de mercado obteniendo beneficios por 66 millones de
dólares, de acuerdo con la Comisión de Valores de Estados Unidos –SEC,
por sus siglas en inglés-; pero esto no se podía hacer sin la firma de
Alejandro Andrade.
Andrade y sus interpuestos
recibían parte de las ganancias a través de una empresa constituida en
Panamá, Cartagena International INC, compañía donde también surge el
nombre de Jorge González, un probable familiar de la encargada del
portafolio del Bandes. Cartagena International operaba con cinco cuentas
bancarias en Suiza. Una en la entidad financiera Julius Baer, tres en
Rahn & Bodmer y otra en Compagnie Bancaire Helvétique (CBH).
Aparte
de la acusación por violar la Ley de Prácticas Corruptas en el
Extranjero (FCPA) y las leyes de lavado de dinero, el gobierno de
Estados Unidos presentó una acción legal en la Corte Federal de
Manhattan que persigue la confiscación del dinero y todos los activos de
Cartagena International, ETC Investment, HAS Investment Group, Castilla
Holdings y Hyseven SA.
Alejandro Andrade tiene
alrededor de 150 caballos de salto ecuestre, valorados entre 150 mil y
500 mil dólares; vive en una de las zonas más exclusivas en Estados
Unidos, donde hace poco hizo una donación al condado. Antes vivía
alquilado en las residencias militares de Fuerte Tiuna. Aunque sigue
aparentando que vive en un modesto edificio cerca de la avenida Victoria
en Caracas. Raúl Gorrín, su testaferro en Globovisión, lo llama “jefe”.